domingo, 9 de diciembre de 2012

Capitulo 7, "Soledad"


NOTA: Cuando les dejo canciones, es porque dentro del capitulo alguno la canta o es para acompañar una escena, por lo general creo escenas en base a canciones y creo que leerlas acompañadas es mucho más imaginativo el momento, pero obviamente es opcional.


En la Universidad estaba todo el ambiente bien arriba. Se veían a jóvenes pasar de un lado a otro bailando al ritmo de la música, arriba del escenario una banda de la universidad tocaba en vivo, haciendo que todos bailaran y cantaran animados, las oscuridad y el juego de luces provocaba un ambiente espectacular y langido, que no dejaba a ninguno en su lugar… o por lo menos eso creían todos…

Las chicas entraban a la fiesta bailando al ritmo de la música como si estuviesen allí desde hace mucho…

-Esta buenísimo esto!!! –gritó Candela a causa de la música mientras comenzaba  a bailar-
-Me voy a los camarines a ver qué onda y cuando salgo, ¿si? –soltó Rocío mientras se alejaba-
-Esta prendidísimo todo, esta mejor que la fiesta del año pasado –avanzando María entre la gente-
-¡¡¡Muchisimo mejor!!! – Grito Cande mientras seguía bailando y avanzando entre la multitud- Además los nuevos están… -soltó un suspirto mientras miraba a un grupo de chicos nuevos pasar por su lado-
-¡Si, pero vos tenes novio! –le gritó la rubia recordandole-
-No es verdad ¡EX NOVIO! –le corrigió-
-Si gordi, pero no da… -explicaba antes de ser interrumpida-
            Desde la espalda María sintió una mano tocándole el hombro y una voz haciéndola sobresaltar y girarse.
-¡Hola!
-¿nos conocemos? –dijo María al no reconocer al chico-
-Hola se dice gordi, -dijo mirando a su amiga- ¡Hola! ¿Vos sos?
-¡Nicolás! Soy profesor de percusión y amigo de Ro –sonrió- vos sos amiga de Rochi ¿verdad? –dijo mirando a Candela-
-Si, soy Candela, Cande –se corrigió- ella es María, Mery –se volvió a corregir- es la hermana de Rocío-
-Mucho gusto -dijo mirando a María de pies a cabezas disimuladamente-
-¿Para qué necesitas a mi hermana? –soltó María a la defensiva-
- ¡María! –dijo en voz baja mientras miraba a su amiga-
Nicolás sin dejar de sonreír nunca -pasa que soy uno de los profes a cargo, entonces me están pidiendo que reúna todas las pistas de los que van a cantar-.
-Bueno, se acaba de ir, dice que iba a los camarines a ver cuando salía, o algo parecido –dijo Cande amablemente-
-Bueno, me voy a buscarla –sonrió- ¡que disfruten la fiesta! –dijo animado mientras se iba por la dirección en la que minutos antes había salido Rocío-
-Guapo el chico ¿no Mery? –dijo mirando en dirección al rubio- ¿Mery? –girándose-
-¿qué? –dijo saliendo del trance, para mirar a su amiga-
- Es guapo el chico. Nicolás –soltó picándola-
-Ni idea – se encogió de brazos perdiendo la mirada entre la gente- Casi no lo miré –dijo despreocupada-
-Si, claro –se rió divertida Candela-
-Algo tiene este tipo que no me gusta… -soltó inquieta María-
-¡El pelo de seguro! –rió- porque se parte ¿eh?...
-Pará de decir pavadas, Cande. ¿Por qué no vamos a tomar algo, para ver si te baja la temperatura, dale? –dijo caminando hacia el otro extremo del auditorio-
-¡Que pesada! –dijo Candela siguiéndola-

En los camarines, Rochi estaba buscando a Nicolás, ya que él le diría cuando le tocaba salir a cantar y aparte necesitaba darle la pista. No lo encontraba por ninguna parte, pero se percató de que Peter estaba cerca.

-¡Peter! –dijo acercándose al chico que caminaba por el pasillo-
-¡Pendeja! ¿Cómo andas? –dijo dándole un beso en la mejilla-
-Bien, gracias –sonrió- che, ¿has visto a Nico? Pasa que le tengo que entregar la pista para cantar y no lo encuentro por ningún lado-.
-Ni idea la verdad -dijo Juan Pedro rascándose la cabeza- lo vi hace un rato recolectando todos los cds, pero ni idea donde se metió.
-Mmm… -dijo mirando para todos lados- che y ¿tenés una lista en donde salga el orden? Pasa que también quiero ver en qué lugar quedé para salir a cantar-.
-Si, eso sí lo tengo, acompáñame a la mesa de sonido –dijo caminando hacia la bajada del escenario, en donde estaba la mesa de sonido-

Cande estaba en la barra esperando a María que había ido al baño, pero al ver que se demoraba, decidió ir a buscar a la rubia. Pasó torpemente entre la gente, intentando no chocar con nadie, cosa que se le hacía bastante difícil… por lo que decidió devolverse y esperar a la rubia en donde habían quedado. De pronto las luces bajaron su luminosidad y salió al escenario Nicolás…

-¡Hola a todos chicos! –y todos comenzaron a ovacionar y gritar- en estos momentos les damos comienzo a el ¡Festival de la canción Universitaria! –y todos empezaron a gritar y aplaudir animados- Bueno el primer concursante es un chico que lleva un par de años en la Facu, estudiante de Arquitectura, 25 años, recibimos al morocho, Victorio D’Alessandro, con su canción “Soledad”-.

Y de un momento al otro el mundo quedó en silencio y sorprendido y al segundo un estallido de murmillos… ¿Escucharon bien? El “buchón”, ¿cantar? ¿canta? Nadie se la creía y los murmullos comenzaron a hacerse visibles, la flaca que se encontraba en el bar de frente al escenario quedo sorprendida, al igual que toda la gente, si había algo que no se esperaba era esto, pero de pronto cuando el chico apareció con una guitarra sobre el escenario, todos comenzaron a aplaudir, sacándola de sus divagaciones.
Se subió al escenario, caminó con lentitud, nervioso, se sentó en un banco sin decir absolutamente nada y su guitarra comenzó a sonar, provocando el silencio nuevamente de todos

Soledad,
aquí están mis credenciales, -cerrando los ojos, como si millones de imágenes se le vinieran a la retina y quisiera retenerlas-
vengo llamando a tu puerta
desde hace un tiempo, -se le escapó un suspiro-
creo que pasaremos juntos temporales,
propongo que tu y yo nos vayamos conociendo. –la flaca lo miraba anonadada, cantaba maravilloso, y sentía que en cada palabra le trasmitía su dolor, cada frase la sentía suya, como si su corazón palpitara junto al de él-

Aquí estoy,
te traigo mis cicatrices, -se tocó rápidamente el pecho-
palabras sobre papel pentagramado,
no te fijes mucho en lo que dicen, -y miró a todo los jóvenes presentes-
me encontrarás
en cada cosa que he callado. –y fue en ese momento en el que levantó la vista y su mirada se encontró con la de la chica, dejandolo sorprendido ante la expresión que tenía su rostro, se veía serena y perturbada a la vez, y sintió como el corazón se le detuve por un segundo y sin dejar de mirarla en ningún instante siguió cantando-

Ya pasó
ya he dejado que se empañe
la ilusión de que vivir es indoloro.
Que raro que seas tú –sonrió nervioso al ver como la castaña hacía lo mismo-
quien me acompañe, soledad,
a mi, que nunca supe bien
cómo estar solo.

Soledad,
aquí están mis credenciales,
vengo llamando a tu puerta
desde hace un tiempo,
creo que pasaremos juntos temporales,
propongo que tu y yo nos vayamos conociendo. –y todo el público coreaba su canción, junto con él-

Ya pasó
ya he dejado que se empañe
la ilusión de que vivir es indoloro.
Que raro que seas tú –volvió a mirar a la flaquita, pero esta vez su expresión era distinta, no supo leerla, pero sintió como su corazón se aceleraba-
quien me acompañe, soledad,
a mi, que nunca supe bien
cómo estar solo.
Que raro que seas tú - no dejó de mirarla, como si al canción se hubiese trasformado en palabras para ella-
quien me acompañe, soledad,
a mi, que nunca supe bien
cómo estar solo.

Sonó el último acorde de la guitarra y la ovación fue inmediata, muchos se levantaron de sus asientos y aplaudieron con fuerza, gritando, extrañamente, todo tipo de halagos, Victorio aún nervioso y sin dejar de mirar a Candela se levantó lentamente y desapareció del escenario. Silencio nuevamente.

1 comentario:

  1. ahh gracias x subir capitulo m encantan tus novelas las lei en fotolog pero m kede x la mitad subi mas seguidos besos

    ResponderEliminar